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HOJA PARROQUIAL 25 DE ENERO DE 2026

Domingo 1 de Febrero 2026.- Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 5, 1-12a

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

«Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».

Palabra del Señor.

MEDITACIÓN

Cada uno de nosotros es un bien, independientemente de las cualidades que tiene. Cada mujer, cada hombre, es rico no solo de talentos, sino de dignidad, es amado por Dios, vale, es valioso. Jesús nos recuerda que somos bienaventurados no por lo que tenemos, sino por lo que somos. Y cuando una persona se deja ir y se abandona, se desperdicia a sí misma. Luchemos con la ayuda de Dios contra la tentación de considerarnos inadecuados, equivocados, y de compadecernos a nosotros mismos.

Domingo 8 de Febrero 2026.- Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 5, 13-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Palabra del Señor.

MEDITACION

Jesús hace una fuerte llamada a sus discípulos para que no pierdan su identidad. Como la sal deben diluirse en medio del mundo, gastándose por el Reino desde la humildad y la entrega servicial. Como la luz del candelero deben mostrarse en medio de la vida pública como seguidores del señor, sabiendo que el Evangelio de Jesucristo que proclaman es la luz del mundo.

Las exportaciones de Jesús nos mueven a salir de nuestros espacios cerrados y cómodos para dar sabor al mundo para mostrarle la luz que es Jesucristo. Revisemos desde estas palabras del señor nuestra vida cristiana. Estoy siendo sal y luz en medio de mi realidad. ¿Cómo puedo serlo de forma más eficaz, de modo que en mis actitudes la gente descubra al Dios de Jesús?

Oremos por todos los que difunden la luz de Cristo en situaciones de profunda oscuridad. Por todas las asociaciones que dan sabor humano y fraterno a nuestro mundo, por quienes viven comprometidos activamente en medio de la sociedad.

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